Que pereza tengo… No quiero hacer nada hoy… Todo me vale… Que sueño…Soy la
persona más espantosa (físicamente hablando) del planeta tierra...No tengo
futuro… Que cansado estoy...No me puedo concentrar...
Si las características mencionadas anteriormente le suenan familiares,
posiblemente puede estar padeciendo de depresión clínica, en dónde
posiblemente padezca de tristeza, pesadumbre y desánimo, casi todos los
días.
Normalmente los problemas se hacen más difíciles de resolver y tiene un
punto de vista negativo de sí mismo con su familia, con sí mismo y los demás.
La depresión se cura pero no a la primera, ya que la mayoría de los
pacientes requieren de varios tratamientos por etapas. Por ejemplo, se comienza
con una o varias pastillas depende de cada caso y se debe esperar un tiempo
prudencial para ver si el medicamento tiene efecto. Si no, se debe probar con
otro medicamento.
Hoy en día se pasa por alto
esta enfermedad. Sin embargo es mucho más grave de lo que se piensa, ya que una
de cada seis personas padece depresión clínica al menos una vez en su vida y un
7% de la población sufre esta enfermedad al cabo del año.
Estudios recientes arrojan que
este tipo de depresión se puede curar tanto con psicoterapia o con fármacos.
Solos o en combinación. Con el tratamiento adecuado, esta enfermedad se
cura y el paciente puede llevar una vida completamente normal.
¿Cuántas veces no decimos que amargada esa persona? O también criticamos o
juzgamos a alguien porque siempre anda de malas o triste o con energías bajas.
Lo descrito anteriormente es algo que pasa todos los días y para el ser
humano es sumamente fácil juzgar. Yo he vivido la depresión muy de cerca con mi
abuela.
Eventos que vemos tan normales como bañarse, levantarse de la cama,
cepillarse el cabello, vestirse (quitarse la pijama y ponerse ropa del día a
día), hacer los quehaceres, entre otras, son martirios para ella.
Necesita mucho apoyo de toda la familia. A veces debo admitir que uno
pierde la paciencia con ella y no comprende porque no se quiere levantar de la
cama, sin embargo, se debe tratar de ser dulce con ella en vez de pelear.
Es muy importante así mismo que el paciente se tome su medicamento y vaya a
terapia (en el caso de que esté recibiendo la misma). En el caso de las
personas un poco mayores es difícil porque a veces no se quieren tomar su
medicamento.
Una de las mayores ventajas que se manejan hoy en día es que existen
múltiples terapias como por ejemplo la cognitiva y la interpersonal.
Medicinas también existen muchas para tratar esta enfermedad. Por ejemplo,
antidepresivos e inhibidores de la serotonina.
Es muy irónico pensar como a pesar de que existen tantas alternativas para
ayudar a personas a sobrepasar esta enfermedad que quiere consumir sus vidas,
algunas lo siguen viendo como un tabú.
Muchos piensan que lo pueden lograr solos, que no necesitan de ninguna
medicina ni compartirle su vida a ningún medico tonto. Otros piensan que se
pueden apoyar solo en Dios.
En mi opinión muy personal, no tienen absolutamente nada de malo recurrir a
ayuda. Mucho menos si hoy en día existen tantas alternativas. Se debe abrir la
mente a éstas.
En el caso de mi abuela, se debe tener mucha paciencia. Yo la amo mucho y
quiero lo mejor para ella y sé que debe ser duro vivir con depresión, ya que la
padece hace años.
Lo mejor que puedo hacer por ella y lo mínimo que puedo hacer, es apoyarla
y estar ahí para ella.
Así como me gustaría hacer un llamado a todos aquellos que tienen personas
cercanas que padecen de esta enfermedad a que los apoyen.